
La iluminación es el arma más económica e influyente con la que podemos intervenir en el subconsciente de las personas que visitan un espacio comercial.
Pudiendo modificar el estado de ánimo de las personas y por tanto su aptitud ante una hipotética compra.
La iluminación comercial saca lo mejor del resto de componentes de un proyecto, consiguiendo sensaciones como las siguientes:
- Acentuar las propiedades de los diferentes materiales
empleados. - Resaltar los productos expuestos.
- Aumentar o reducir la sensación de amplitud.
- Ayudar a definir zonas dentro de un mismo espacio, etc.
- Crear una experiencia de compra satisfactoria.


